• 500 grs de harina
  • 25 grs de levadura fresca
  • 2 dientes de ajo
  • 1 vasito de aceite de oliva
  • Una pizca de sal

En un cuenco grande echar la harina con la sal, agregar la levadura previamente diluida en agua y el aceite de oliva y mezclar bien hasta obtener una masa elástica y esponjosa

Sobre una superficie plana, echar una cucharada de harina sobre la que se vuelca la mezcla preparada anteriormente para amasarla enérgicamente con los nudillos, extendiendo y plegando repetidas veces

Añadir las ajos bien picaditos y dejar reposar unas dos horas en un lugar tibio y húmedo

Pasado este tiempo, en que habrá doblado su volumen,  amasar de nuevo, trabajando en círculos durante cinco minutos

Dejar reposar otros 10 minutos

Cortar en cuatro partes, formar con cada una de ellas una bola

Forrar la bandeja del horno con papel vegetal,  poner encima cada bola y aplanarlas con la palma de la mano

Meter al horno en frío y dejar así hasta que nuevamente doblen su volumen

Espolvorear un poco de harina encima de cada pan y hacer dos cortes en cruz

Meter nuevamente al horno,  encender a 170º y dejar unos durante 45 minutos