• 1 morcilla
  • 1 manzana

Lavar y descorazonar la manzana, cortar en gajos delgados y soasar, ligeramente en una sartén, con una cucharada de aceite caliente

Apartar la manzana y reservar

En la misma sartén, bien caliente, y solo con el resto de aceite que pudiera quedar,  sellar la morcilla cortada en rodajas

Incorporar nuevamente las manzanas y dejar a fuego bajo, apenas un par de minutos