• 500 grs de harina simple
  • 12 grs de levadura fresca
  • 1 vaso de leche
  • 4 huevos
  • 125 grs de mantequilla
  • 200 grs de azúcar
  • 1 palito de canela
  • Sal
  • 100 grs de miel

Calentar la leche con el palito de canela, que no es necesario dejar hervir, apartar y dejar atemperar

Mientras tanto, echar en un bol la harina tamizada, reservando como una cuarta parte para agregarla durante el proceso de amasado

Colar la leche, diluir en ella la levadura y agregarla al recipiente con la harina

Incorporar el azúcar, 3 huevos y la sal y mezclar muy bien con una cuchara de madera

Cuando se hayan integrado bien todos los ingredientes, echar el resto de harina sobre el poyo o cualquier superficie lisa y limpia, volcar sobre ella la mezcla y continuar amasando con las muñecas y nudillos hasta lograr una masa lisa y elástica.

Echar un poco de harina el en bol, meter en el la bola de masa, tapar con un paño húmedo y dejar en un lugar cálido hasta que doble su volumen, una hora aproximadamente

Cuando la masa haya subido, echar harina sobre la mesa de trabajo, y amasar nuevamente para extraer todo el aire

Cortar la masa en trozos del tamaño de una pelota de tenis, formar con cada uno de ellos una bolita, estirarla muy bien con el rodillo y echar en el centro media cucharada de miel

Cerrar bien los bordes hacia el centro del círculo y meter al horno, sin encender aun, y dejar levar hasta que, nuevamente, doblen su volumen

En este punto, batir el huevo restante, barnizar la superficie de cada uno de los bollitos y meter al horno, a 170º durante unos 30 minutos