• 2 huevos
  • 1 morcilla dulce
  • sal
  • Aceite

Partir los huevos, reservar las yemas, y echar las claras en un bol con un pellizco de sal y la levadura

Levantar las claras hasta ponerlas a punto de nieve, agregar las yemas y continuar batiendo hasta mezclar

Echar una cucharada de aceite en una sartén y saltear ligeramente la morcilla desmenuzada uno o dos minutos a fuego bajo

Volcar sobre ella la mezcla de huevos, remover con una cuchara o espátula de madera, y dejar cuajar un par de minutos a fuego lento