• 1 lámina de pasta de hojaldre
  • 3 cucharadas de cabello de ángel
  • 150 grs de pasta de guayaba
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Azúcar glass

Poner a calentar un cazo con una cucharada de agua, en la que, cuando hierva, derretiremos la pasta de guayaba

Mientras se enfría, cortar el hojaldre en tiras largas de unos 6 cm de ancho

En la mitad de las tiras, echar en el centro de cada una de ellas, a todo lo largo y dejando unicamente los extremos libres, la pasta de guayaba derretida

Cerrar los bordes fornando como un rulo

Enrollar en espiral, a modo de rosquilla y meter el extremo por el centro de modo que la unión quede hacia abajo

Cubrir con papel vegetal una bandeja de horno y poner los laguneros encima del papel

Repetir la operación con las tiras restantes pero rellenándolas con cabello de ángel

Preparar un almíbar ligero, echando en un cazo una cucharada de agua y las dos de azúcar y poner a fuego fuerte unos minutos, sin remover, hasta que tome consistencia como de jarabe

Barnizar con este almíbar la superficie de todos los pastelitos y meter al horno, previamente calentado, durante 20 minutos a 180º

Apartar cuando empiezan a dorar

Dejar enfriar y espolvorear con azúcar glass